Ataduras

Ataduras bondage

El bondage se ha popularizado enormemente en los últimos años. Esta práctica que lleva practicándose desde hace mucho, se ha vuelto más visible y socialmente más aceptada luego del enorme éxito del libro (y posterior película) 50 Sombras de Grey. Hablar de bondage es hablar de control (ataduras), y como todo en el sexo, tener u otorgar el control absoluto de nuestro placer, siempre resulta muy excitante.

La practica consiste en atar a la otra persona empleando diversos accesorios. Esto puede ser sólo utilizar unas esposas o inmovilizarla completamente, ejerciendo así un dominio total y absoluto sobre el cuerpo del otro. En estos juegos de dominante y dominado existen un sinfín de accesorios especialmente diseñados para sujetar e inmovilizar sin lastimar.

Como es sabido, la fuente de placer del bondage no es el dolor, sino la entrega y dominación de uno de los miembros de la pareja por el otro. Contrariamente a lo que se pueda pensar, esta es una práctica que se centra en el respeto y la confianza, y no en la degradación o el maltrato. Es importante, antes de iniciarse en el bondage, definir algunos puntos con nuestra pareja. Siempre debe haber una excelente comunicación, para evitar cualquier mal entendido o posible incomodidad. Lo básico es definir el rol que cada uno adoptará y cuáles van a ser lo límites del juego, hasta dónde están ambos miembros de la pareja, dispuestos a llegar. El uso de una palabra clave para poner fin a alguna situación que no resulte del todo placentera es esencial.

Para conocer la perspectiva del otro, se pueden intercambiar roles, esto permitirá que tanto uno como el otro pueda experimentar lo que es dominar y ser dominado, aumentando el sentimiento de confianza entre los miembros de la pareja.

¿Cómo elegir un kit de bondage?

Para poder entregarse a esta práctica, debemos elegir accesorios de primera calidad, dado que, sólo así podremos estar seguros que nuestra seguridad y la de nuestra pareja no corre riesgos. Te recomendamos que comiences gradualmente a experimentar el universo del bondage, para que la experiencia vaya subiendo de a poco en excitación puedas disfrutarlo a pleno. Existe un gran número de elementos, tal vez la mejor opción sea comenzar por unas esposas.

Conocidas compañeras en el imaginario popular, existen diferentes tipos de esposas, desde las de tela, ajustables con velcro, sumamente flexibles, las metálicas con forro aterciopelado, o las metálicas clásicas. Cualquiera de ellas, te permitirán sujetar a tu pareja e inmovilizarla parcialmente, sin lastimarla. Luego están las correas y los collares, los cuales pueden ser de metal o tela. Provistas de distintas medidas regulables para que tu esclavo o esclava pueda concentrarse en el placer y no en el accesorio. Por último, dentro del kit básico de bondage, se encuentran las sogas. La mejor opción es ir atando el cuerpo de tu pareja por partes. En total, para inmovilizar un cuerpo necesitarás aproximadamente 20 metros de soga.

Recuerda que el bondage incluye un sinfín de otros accesorios, aquí sólo hemos visto lo que compone un kit básico.

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